"En la equitación se habla muchas veces sobre que el caballo tiene una mano más difícil que la otra...
pero la realidad es que somos los jinetes los que sufrimos muchas asimetrías y faltas de equilibrio que influyen negativamente en el caballo.
Por ello, antes de corregir al caballo, nos hemos de corregir a nosotros mismos porque, te imaginas hacer deporte correctamente con una mochila descompensada a las espaldas, que te pese más en un hombro que en el otro?
Tomar consciencia sobre nuestras asimetrías es importante para que el jinete sepa cuándo algo depende del caballo y cuándo depende de él.
Lo podemos hacer con ejercicios independientes a la monta, entre los cuales distingo dos tipos:
1. Ejercicios que fortalezcan tu cuerpo, con los que consigas una mejora en tu condición física para poder realizar posteriormente una buena equitación.
2. Ejercicios sin caballo que ayuden a tomar consciencia sobre tus asimetrías y a cómo corregirlas en sincronización con el movimiento del animal.
Sin esta segunda parte de ejercicios sin el caballo, que no se tratan de muscular, si no de explorar y tomar consciencia; el entrenamiento de la primera parte de grupos musculares solo creará tensión.
Debemos saber cuándo usar un músculo en la equitación y con qué tono.
Unas asimetrías comunes, son aquellas que se deben a que el jinete siempre tiene un lado más dominante que el otro:
1. Colapso lateral del torso -
Por una parte, aprender a colocar bien el torso y guiar al jinete a que lleve el movimiento al lado colapsado.
También puedes utilizar una fusta o palo encima de la cabeza para ayudar a estirar el lado colapsado. El proceso ayudará al cuerpo a encontrar la rectitud.
Si lo haces a caballo es importante que alguien te lleve.

2. Poner más peso en un isquión -
Uno de los más comunes.
Un ejercicio clásico de la Equitación Centrada para corregirlo, es montar levantando el brazo del lado del isquión que tiene tendencia a estar en menos contacto.
Es importante subir el brazo siguiendo la línea del ombligo-esternón-nariz y con el pulgar hacia atrás.
Montar así en paso y dejar que el movimiento del caballo ayude a estirar este lado.
3. Torsión en contra de la dirección del caballo -
Es equivalente a un caballo que siempre pone más peso en una espalda que en la otra ( cóncavo, convexo ).
Para explorarlo puedes sentarte en una silla normal o en una pelota de pilates y tomar consciencia de qué lado te cuesta más girar. Poco a poco ir girando, lento y sin forzar hacia los dos lados y dejar que el movimiento te ayude cada vez un poquito mejor a girar al lado difícil. Es ahí cuando puedes aprovechar para tomar nota de si tu caballo no incurva bien a una mano.
Nunca deberás forzarlo, si no ayudarlo a encontrarlo muy poco a poco. Forzar crea tensión y dolor, tanto en ti, como en tu caballo."
Muchísimas gracias Paula, por acercarnos tu conocimiento y ayudarnos con estos ejercicios a mejorar la salud tanto del jinete como del caballo, pudiendo mejorar también el rendimiento del binomio.
Pronto más.
¡Un abrazo a todxs!
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Paula lleva nuestra FIT JACKET.
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